Publicado en línea el Miércoles 7 de febrero de 2018, por amalia

Bernard Cassen, fundador y presidente honorario de ATTAC

Pocos observadores detectaron que el Gobierno nombrado por el presidente francés Emmanuel Macron, poco después de su elección en mayo de 2017, incluía un ministerio de denominación inédita: el ministerio de Europa y Asuntos Exteriores. Hasta ese momento, en Francia, con diferentes nombres según los periodos y los presidentes, las cuestiones europeas figuraban en los organigramas gubernamentales como una subcategoría de las relaciones internacionales. Así también en otras capitales de la Unión Europea (UE).

La denominación elegida por Emmanuel Macron no es una simple variante terminológica. Tiene para él una doble significación política: por un lado, las relaciones europeas no son relaciones exteriores para Francia y, por ende, tampoco para todos los miembros de la UE, como lo serían, por ejemplo, sus relaciones con China o Rusia; por otro lado, el orden de las palabras no es anodino (“Europa” está antes que “asuntos exteriores”), indicando una prioridad al tiempo que un prisma a través del cual se conciben las relaciones de la UE con el resto del mundo. Parafraseando a Donald Trump, es “Europe first”…

Durante décadas, en la vida política de la casi totalidad de los países miembros de la UE, todo se desarrolló (o fue presentado a las opiniones públicas) como si las políticas europeas fuesen políticas entre otras. Un poco como si tuvieran el mismo estatus que las políticas nacionales de salud o de turismo. Fue principalmente en 2005, en el marco de la campaña de ratificación del Tratado Constitucional Europeo, cuando se logró poner en evidencia en el debate público dos características fundamentales de la construcción europea: por un lado, el hecho de que la mayoría de las políticas nacionales no eran sino simples variaciones de las políticas decididas a nivel europeo y, por otro lado, que estas últimas obedecían a una estricta lógica neoliberal.

Dichas características habían sido largamente silenciadas por los dirigentes. De esta forma, estos pudieron imputar a una entidad exterior –“Europa” o “Bruselas”– contra la cual nada se podía hacer, medidas impopulares de las que no obstante eran coautores. A ese respecto, Emmanuel Macron, de hecho, le presta un gran servicio al debate democrático al llamar a las cosas por su nombre. Contrariamente a sus predecesores, reivindica enfáticamente la centralidad de la cuestión europea con la esperanza firme de obtener con ello réditos electorales.

En cierto modo, podemos decir que se ve favorecido por la coyuntura: ya sea, entre otros, en el Reino Unido con el brexit; en Alemania y en Austria con la inmigración; en Grecia con la imposición por la UE de nuevas e inhumanas medidas de austeridad; en los países bálticos y en los del grupo de Visegrad (Hungría, Polonia, República Checa, Eslovaquia) con la oposición, en primer lugar la de Francia, a su voluntad manifiesta de dumping social. No existe un gran tema de política nacional que no tenga asimismo una dimensión conflictiva con la UE como tal o con otros Estados miembros.

Aun cuando esto ya represente un gran paso en la buena dirección, no basta con que exista de ahora en adelante una clara conciencia del impacto de las políticas de la UE sobre sus Estados miembros. Son, por lo tanto, esas políticas las que deben ser debatidas y sometidas al sufragio universal con total conocimiento de causa. Las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2019 pueden ofrecer esa oportunidad.

 

Le Monde diplomatique en español

 


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ARGENTINA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ECUADOR

   ENLACES - LINKS

   ESPAÑA

   EUROPA

   GUATEMALA

   HONDURAS

   MÉXICO

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE

   VENEZUELA



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
¿Robin Hood en la Hacienda española?
Europa en disputa: refugiados, xenofobia, identidades y lucha de clases
Hollande y el giro a la derecha
“Es un hecho inédito y muy grave”
Las filtraciones de #TTIPleaks confirman las amenazas del tratado comercial de la UE con EE UU
La verdadera historia de los errores futuros
Empresas del Ibex 35 en paraísos fiscales
Europa en crisis
El desastre europeo
Podemos sobre las movilizaciones en Chile

EN LA RED :
Noelia Vera: «Los bancos tienen que devolver el dinero que les hemos prestado»
Podemos se suma a la huelga climática del 27 de septiembre
Podemos denuncia el encarlamiento de cuatro líderes del Movimiento Sin Techo en Brasil
¿A quién vota la clase trabajadora en España?
Consulta sobre el sentido del voto de los diputados y diputadas de Podemos en las sesiones de investidura de la XIII legislatura

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org