Publicado en línea el Miércoles 27 de febrero de 2019, por amalia

Emir SaderPúblico.es

Estaba todo programado para que funcionara. Iba a ser la consagración del autoproclamado presidente de Venezuela. Le aguardaban el vicepresidente de EEUU, parlamentarios norteamericanos, aviones de guerra de los EEUU con cargamento de ayuda y tres presidentes latinoamericanos.

Lo llevó un helicóptero colombiano, pero él dijo que salió por acción de los militares venezolanos. Los medios fueron inflacionando el número de militares venezolanos que habrían desertado y que se habrían presentado a las autoridades colombianas. De dos a 60. Anuncio de ruptura en el Ejército de Venezuela.

Una gran multitud llegaría del lado de Venezuela. Con la complicidad de militares venezolanos que atenderían al llamado del autoproclamado, se abrirían las fronteras y penetrarían los camiones enviados desde EEUU. Un barco había salido de Puerto Rico en dirección a un puerto venezolano, con paquetes de ayuda. El autoproclamado, flanqueado por tres presidentes latinoamericanos, además de por la delegación norteamericana, sería llevado directamente al palacio presidencial, con la ayuda humanitaria, que resolvería los problemas del pueblo venezolano de una buena vez.

Pero como todo estaba planeado, nada resultó. No hubo caravana ni concentración de apoyo al autoproclamado. El barco volvió a Puerto Rico. Las fronteras quedaron cerradas. Aunque afirmando que no reconocía la ruptura de relaciones por parte del Gobierno venezolano, porque reconoce a otro presidente, Duque ordenó la vuelta de su personal –conforme a la decisión de expulsión por parte de Maduro-, como reconociendo el Gobierno real en Venezuela. El mismo autoproclamado pidió la reapertura de las fronteras. Lo hacía reconociendo el poder real de Maduro, a quien se dirigía. Si fuera un presidente real, él decidiría la reapertura de las fronteras y no la pediría.

El autoproclamado y sus mentores se han jugado todo. Creyeron que el cerco diplomático era suficiente, que apelar a una ayuda humanitaria y presionar a los militares venezolanos bastaría para decidir la pelea. Fueron con demasiada sed al pote. Y les salió mal.

Quedó clara la farsa de que habría otro presidente en Venezuela. Han tomado sus fake news por realidad y montaron el gran circo de Cúcuta. El paisaje después de la batalla no podría ser peor para ellos. Ya no hay un autoproclamado presidente en Venezuela. Ahora es un asilado en Colombia o en EEUU. Se agotó la petición de aislamiento diplomático. La propia Unión Europea apela a una solución negociada, pacifica, del conflicto venezolano. Hasta el Gobierno de Brasil ha reculado en su posición agresiva, su vicepresidente ha declarado que el país no participará de ninguna acción agresiva en contra de Venezuela.

La intervención norteamericana es escandalosa. Tratan, como siempre, de enfrentar a unos latinoamericanos con otros. Mandan a su vicepresidente para quedarse en la frontera de Venezuela, como si no tuvieran ellos tantos problemas, incluso en su frontera sur. Es un Gobierno sin prestigio internacional para jugarse una aventura de ese tipo. Los presidentes latinoamericanos que lo acompañan, como los de Colombia, Chile, Paraguay, Brasil y Argentina, quedan marcados como lacayos de un imperio decadente, que no logra todavía resolver los conflictos de Irak y Afganistán, pero quiere meterse en otro, en el corazón de una región que había terminado con los conflictos militares en su seno.

No hay dos presidentes en Venezuela. Maduro es el único presidente. Lo cual no significa que los problemas del país estén en proceso de resolución. Ni las amenazas terminarán, ni los graves problemas internos, explotados por la derecha de dentro y de fuera del país, están en proceso de resolución. El mismo aislamiento internacional, en particular en América Latina y en Europa, es un problema al que el Gobierno de Maduro se tiene que enfrentar, con nuevas propuestas de pacificación del clima interno y de resolución de los impases políticos internos, incluso para que el Gobierno pueda concentrarse en los problemas económicos del país.

Una operación más de EEUU, apoyado por gobiernos subalternos de América Latina, que fracasa. Pero ha contribuido para enturbiar todavía más el clima en el continente, cuyos gobernantes hacen el juego de Trump de buscar en Venezuela un chivo expiatorio para los graves problemas internos que ninguno de ellos está en condiciones de resolver.

Emir Sader es profesor universitario brasilero, autor, entre otros, de ‘El nuevo topo – Los caminos de la izquierda latinoamericana’ (Ed. El Viejo Topo)


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ARGENTINA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ECUADOR

   ENLACES - LINKS

   ESPAÑA

   EUROPA

   GUATEMALA

   HONDURAS

   MÉXICO

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE

   VENEZUELA



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Susan George: “Si impones el neoliberalismo 40 años, el resultado es Donald Trump”
Greenpeace hace públicos los documentos secretos del TTIP
Presentación del libro informe “El estudio de la propiedad de la Tierra en España”
“Nosotros, los pueblos…”
Fallo de sistema (I): ¿Hay alguien ahí?
Crítica de la crítica a la diversidad
El fascismo financiero y la irreformabilidad del sistema (II): Origen e instrumentos
Macri y su política monetaria ortodoxa generan su propia bomba
Capitalismo y Estado
Destapando la intención por parte del diario Libremercado de calumniar al gobierno de Ahora Madrid

EN LA RED :
Noelia Vera: «Los bancos tienen que devolver el dinero que les hemos prestado»
Podemos se suma a la huelga climática del 27 de septiembre
¿A quién vota la clase trabajadora en España?
Consulta sobre el sentido del voto de los diputados y diputadas de Podemos en las sesiones de investidura de la XIII legislatura

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org