Publicado en línea el Martes 5 de marzo de 2019

© Jonas Persson La reputación de Dinamarca en materia de igualdad de género enmascara una sociedad que tiene uno de los índices de violación más altos de Europa y donde legislación deficiente, mitos perjudiciales y estereotipos de género generalizados han dado lugar a la impunidad endémica de los violadores, ha manifestado Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.Titulado “Give us respect and justice!” Overcoming barriers to justice for women rape survivors in Denmark (“¡Queremos respeto y justicia!”. Superar los obstáculos de las supervivientes de violación a la justicia en Dinamarca), el informe revela que las mujeres y las niñas están desprotegidas, debido a leyes peligrosas y desfasadas, y a menudo no denuncian las agresiones por temor a que no las crean o a sufrir estigma social o por falta de confianza en el sistema de justicia.“A pesar de la imagen de Dinamarca como país con igualdad de género, la realidad es muy distinta para las mujeres, debido al grado terriblemente alto de impunidad de la violencia sexual y a anticuadas leyes sobre la violación que no cumplen las normas internacionales”, ha señalado Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía Internacional.“Lo cierto es que el sexo sin consentimiento es violación. No reconocerlo así en la ley deja a las mujeres expuestas a sufrir violencia sexual y fomenta una peligrosa cultura de culpabilización de la víctima e impunidad, que se ve reforzada por mitos y estereotipos muy extendidos en la sociedad danesa, desde el terreno de juego hasta el vestuario, y desde la comisaría de policía hasta al banquillo de los testigos.A pesar de las recientes medidas tomadas por el gobierno para mejorar el acceso de las sobrevivientes a la justicia, en Dinamarca se denuncian muchas menos violaciones de las que realmente se comenten, e incluso cuando las mujeres acuden a la policía, la probabilidad de procesamiento y condena de los responsables es muy pequeña. De las mujeres que sufrieron violación o intento de violación en 2017 (las estimaciones oscilan entre 5.100, según el Ministerio de Justicia, y 24.000, según un estudio reciente), sólo 890 denunciaron violación ante la policía. De estas denuncias, 535 dieron lugar a procesamiento, y sólo 94 se resolvieron con sentencia condenatoria.La existencia de prejuicios profundamente arraigados en el sistema de justicia es una de las razones del bajo índice de condenas. La desconfianza en el sistema y el miedo a no ser creídas o a ser culpadas son también factores causantes de que se denuncien menos casos de los que realmente se producen.Una experiencia horribleLa investigación, basada en entrevistas con 18 mujeres y niñas de más de 15 años, que han sufrido violación, así como con ONG, especialistas y autoridades pertinentes, determinó que el proceso de denuncia y sus consecuencias suelen resultarles sumamente traumáticos a las sobrevivientesMuchas se encuentran con actitudes de desprecio, culpabilización de la víctima y prejuicios. Las sobrevivientes entrevistadas contaron a Amnistía Internacional que el miedo a no ser creídas, e incluso a ser culpadas y avergonzadas, por la policía y los funcionarios de justicia era una de las principales razones de no haber denunciado la violación.Kirstine, periodista de 39 años, intentó presentar una denuncia de violación a la policía tres veces. La segunda, la llevaron a una celda de la comisaría y le advirtieron de que podía ir a la cárcel si mentía. Explicó que el proceso de denuncia había supuesto “soportar más miedo, vergüenza y humillación” y dijo a Amnistía Internacional: “Si hubiera tenido 20 años, no habría seguido tras el primer intento.”

Si hubiera tenido 20 años, no habría seguido tras el primer intento (de denunciar una violación)
Kristine, periodista de 39 años que intentó presentar una denuncia de violación a la policía tres veces
Otra mujer contó a Amnistía Internacional lo intimidada que se sentía al tener que ir a la policía: No era más que una mujer de 21 años, sentada allí con dos tipos que me miraban y decían: ¿Estás segura de que quieres contarlo?’ [...] no era más que una cría ‘asegurando’ que había sido violada.”Aunque hay unas directrices para la policía nacional sobre cómo tratar los casos de violación, la práctica policial actual sigue siendo incoherente e incumple a menudo estas directrices y las normas internacionales.Las mujeres y las niñas que denuncian violación tienen que hacer largos recorridos por los tribunales, y la experiencia puede ser muy desagradable y profundamente insatisfactoria.Emilie contó a Amnistía Internacional que, definitivamente, no iría a la policía si la violaran otra vez. “Cuando te llevan a los tribunales, es casi como sufrirlo todo otra vez, y acabas sintiéndote peor contigo misma, como diciéndote: ‘Fue por mi culpa. Fui yo la que hizo algo mal’.” Definición de la violación basada en la violenciaSegún el Convenio de Estambul, ratificado por Dinamarca el 2014, la violación y todos los demás actos de naturaleza sexual no consentidos deben ser clasificados como delitos. Sin embargo, la legislación danesa no se basa aún en la falta de consentimiento para definir la violación. En lugar de ello utiliza una definición basada en si hubo violencia física, amenazas o coacción y en si se puede determinar que la víctima no pudo resistirse.El supuesto, adoptado en la legislación o en la práctica, de que la víctima ha dado su consentimiento porque no se ha resistido físicamente es profundamente problemático, pues los expertos han reconocido que la “parálisis involuntaria” o “bloqueo” es una respuesta fisiológica y psicológica a la agresión sexual muy común.El hecho de centrarse en la resistencia y la violencia en vez de en el consentimiento ha afectado no sólo a la denuncia de las violaciones, sino también a la sensibilización en general sobre la violencia sexual, aspectos, ambos, que son clave para prevenir las violaciones y abordar la impunidad.Necesidad de cambio en la legislaciónEl gobierno danés ha establecido recientemente un grupo de expertos para que recomienden iniciativas que puedan ayudar a las víctimas de violación a recibir apoyo adecuado y tratamiento profesional cuando accedan al sistema. Aunque Amnistía Internacional acoge con satisfacción esas iniciativas, el gobierno tiene que tomar medidas mucho más audaces y modificar la legislación para que esté basada en el consentimiento.Aunque reformar las leyes actuales sobre la violación sería un paso esencial para cambiar las actitudes y conseguir justicia, hay que hacer aún mucho más para generar un cambio social e institucional. Las autoridades deben tomar medidas legales para garantizar que los mitos sobre la violación y los estereotipos de género son cuestionados en todos los niveles de la sociedad y que los profesionales que trabajan con supervivientes de violación reciben formación adecuada y continua. Además, a una edad joven son necesarios programas de sensibilización y educación sexual el general.“Reformando sus anticuadas leyes y poniendo fin a la perniciosa cultura de culpabilización de la víctima y aplicación de estereotipos negativos existente actualmente en los procedimientos judiciales, Dinamarca tiene la oportunidad de sumarse a la oleada de cambio que está recorriendo Europa. Esta oleada, encabezada por mujeres valientes, ha llevado a ocho países de Europa a adoptar definiciones de la violación basadas en el consentimiento”, ha añadido Kumi Naidoo.“Esta oleada de cambio de Dinamarca y otras partes de Europa puede ayudar a garantizar que las mujeres están mejor protegidas y supondrá que las generaciones futuras de mujeres y niñas no tengan nunca que preguntarse si la violación es culpa suya ni que dudar de que los violadores sean castigados.”
Información complementariaAmnistía Internacional ha analizado la legislación sobre la violación de 31 países de Europa y ha determinado que sólo 7 tienen leyes basadas en el consentimiento. Son Suecia, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Alemania, Chipre, Islandia y Bélgica.En el resto de los países europeos, para que el delito sea considerado violación, la ley exige, por ejemplo, el uso de la fuerza o de amenazas, algo que no se da en la gran mayoría de los casos de violación.Mientras los activistas y las activistas, incluida Amnistía Internacional, continúan alzando la voz en favor del “sí”’, Dinamarca se dispone a hacer lo mismo, y las autoridades de países como Eslovenia, España, Grecia, Finlandia y Portugal también se están planteando implementar tal cambio.Amnistía continuará atenta a la situación en toda Europa y hará campaña en favor de la legislación basada en el consentimiento y en contra de los mitos sobre la violación en toda la región. En abril de 2019, 11 años después de su informe Caso cerrado, Amnistía publicará también un informe regional sobre el acceso a la justicia en caso de violación en cuatro países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia).


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ARGENTINA

   BOLIVIA, golpe de estado

   COLOMBIA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ECUADOR

   ENLACES - LINKS

   ESPAÑA

   EUROPA

   GUATEMALA

   HONDURAS

   MÉXICO

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE

   VENEZUELA



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Projet de résolution de la Chine et de la Russie sur la Syrie
Una resolución largamente esperada del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Alepo
Elecciones en Francia: el respeto de los derechos de todas las personas es la condición para una sociedad justa y libre
Les parlementaires turcs interdits d’évoquer le « Kurdistan » et le « Génocide arménien »
La locomotive US de la dépense militaire mondiale, par Manlio Dinucci
Mauritania: Aumenta la represión de defensores y defensoras de los derechos humanos que denuncian la discriminación y la esclavitud
L’illusion de l’éradication de Daesh, par Thierry Meyssan
Túnez: Represivo proyecto de ley sobre estado de excepción
L’effroyable destruction à venir du « Bassin des Caraïbes », par Thierry Meyssan
Washington corrompt des parlementaires macédoniens pour obtenir l’adhésion à l’Otan et à l’UE

EN LA RED :
Hillary Clinton prépare les USA à une contestation de l’élection présidentielle
Túnez: Bloguera Emna Chargui condenada a seis meses de cárcel por una publicación en redes sociales
Brasil: Ganado criado ilegalmente en la Amazonía descubierto en la cadena de suministro de la procesadora de carne JBS
2009-2018. La década perdida: mapa por CCAA de las políticas de austeridad que han puesto en riesgo el derecho a la salud en España
Sudán: Hay que investigar sin demora muertes de manifestantes en Fata Borno
Sous le drapeau tricolore qui flotte à Camp Darby, par Manlio Dinucci
Israel: Tribunal rechaza que se revoque la licencia de exportación del fabricante de software espía NSO Group
Global: El personal sanitario, silenciado, expuesto y atacado

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org