Publicado en línea el Domingo 27 de marzo de 2016, por Luis Bruschtein

Aunque siempre se producen discusiones y disputas por el contenido de cada acto, por las consignas y los puntos programáticos, en realidad el contenido de fondo de cada uno de los actos por el 24 de marzo lo decanta la sociedad misma. Los que están a favor pero también los que están del otro lado o los que quedan del otro lado y no les gusta. La sociedad entiende lo que pasa en esos actos más allá de las consignas y de los discursos, porque el tiempo ha forjado una ligazón de entendimiento entre la sociedad y el movimiento de los derechos humanos que administra un espacio del que son pocos los que no les importa ser excluidos. Es un espacio que surgió de lo recóndito, de lo más débil, vulnerable y minoritario y sobrellevó durante años contra viento y mareas una furiosa guerra en su contra, con ofensivas de violencia física y simbólica que fue repechando, desarmando y finalmente ganando. Es el espacio ético y moral más sólido y el menos cuestionado. De alguna manera, cuando Obama y Hollande se sacan la foto en el Parque de la Memoria lo están reconociendo y tratan de usar ese prestigio en su propio beneficio.

Macri no hace nada por ocultar que participa por obligación en esos trances. Nunca se interesó por ningún acto sobre derechos humanos, esperó hasta último momento para conocer los lugares que pedían visitar los presidentes extranjeros y en todo momento expresó poco interés. Es uno de esos pocos a los que no les interesa estar del otro lado de los derechos humanos. Su discurso junto a Obama trató de llevar agua al molino de los dos demonios como lo explicó en su discurso en la Plaza Lita Boitano. El espacio de la sociedad a la que representa genuinamente es al que respaldó a la dictadura, al que concibe la idea del orden y la propiedad por encima de los derechos y garantías individuales. Pero es una batalla que lo distrae del escenario principal que es la economía. Si le va bien en ese terreno avanzará con más decisión sobre el de los valores. No es un tema que lo desvele por ahora.

Si no fuera por Obama y Hollande, Macri seguiría sin conocer la ex ESMA y el Parque de la Memoria al que no visitó en los ocho años que fue jefe de Gobierno de la CABA. No es un tema sensible para Macri, pero sí para la sociedad. Hay una cuestión allí que ya está encarnada en un proceso de identidad y trasfondo. Se reveló el 24 de marzo de muchas formas: fue claro el mensaje de los organismos: no hubo una negativa a reunirse con el presidente norteamericano. Pero ningún organismo aceptó participar en el acto del Parque de la Memoria. Obama representa a un país cuyo gobierno fue promotor del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Algunos daban por descontada la masividad del acto en Plaza de Mayo. Otros apostaban al fracaso de la convocatoria, a la pinchadura de las agrupaciones territoriales kirchneristas tras la derrota electoral o al debilitamiento del movimiento de derechos humanos por la fuerte hegemonía conservadora en los medios, al desánimo por el cambio brusco de rumbo del país o al tiempo de gracia que disfruta el que ganó las elecciones. La asistencia superó todas las expectativas. Hubo cientos de miles movilizados en todo el país. Es la parte de la sociedad a la que el macrismo entiende menos, los sectores más politizados y movilizados. El aparato de propaganda macrista no pudo perforar ese sector.

En todos estos días se habló mucho de la crisis del kirchnerismo y de La Cámpora y de la sangría de militantes en todas las organizaciones territoriales por la falta de respaldo estatal. Toda la propaganda macrista se basó en que la militancia se asentaba en el presupuesto público. Como el ladrón que está convencido de que todos son ladrones, el macrismo está convencido de que sin plata no habría militantes, de que cualquier vocación de militancia popular se sustenta en el interés material, que esa vocación es nada más que un disfraz que esconde aviesas intenciones. Ellos no tienen militantes sino voluntarios. Un voluntario se define por el dinero, si cobra o no. Hay voluntarios y hay empleados. Es la diferencia con el militante, que está definido por el contenido de su acción y que actúa por convicción.

El macrismo esperaba una desbandada de la militancia kirchnerista a las pocas semanas de la derrota cuando se notara la ausencia del sostén económico. Hubo crisis internas en los agrupamientos, debates y discusiones con otros sectores del peronismo, pero la marcha del 24 mostró que no hubo sangría ni desbandada. Que la militancia aguantó la derrota y no se fue a su casa. Hubo otros datos que funcionan como síntomas del bebé que se está gestando. Uno de los convocantes al acto fue el Partido Justicialista. En la marcha hubo gremios de la CGT y de la CTA. Hubo una importante columna que aportaron varios intendentes, entre ellos, Jorge Ferrarese, de Avellaneda, Gabriel Katopodis, de San Martín, o Verónica Magario, de La Matanza, que marchó con el ex intendente Fernando Espinoza. Y hubo sectores del radicalismo y del socialismo con fuerte presencia.

Por la persistencia o la masividad o por la coincidencia de fondo como reivindicación de una democracia activa construida por las luchas populares, la construcción de una democracia que preserva y amplía derechos, las marchas de los 24 de marzo sobrepasaron las intermediaciones partidarias y pudieron establecer en el tiempo sintonía directa con las demandas populares. Es un termómetro del proceso. La expresión de un síntoma. No se ve la fiebre, se ve la marca del mercurio. El 24 funciona así. Se anticipa. Marca la forma en que se va conformando la agenda de los reclamos más sentidos. La visita de Obama un 24 de marzo y después de haber capitulado con los fondos buitre, conformó una imagen explosiva. No era el mejor momento. El gobierno no sacó nada, ni créditos ni promesas de inversiones o de respaldo para grandes obras de infraestructura o de apoyo en organismos internacionales. “Estamos creando confianza” fue la justificación de Macri. Si en el corto plazo no muestra un botín o una retribución que haya obtenido de estos llamados actos de confianza, el respaldo tenue que logró para algunos de ellos, se disipará rápidamente y se convertirán en otro motivo para el descrédito y el enojo, como el que todavía subsiste contra las famosas “relaciones carnales”. La visita de Obama es un capital político para Macri si le reditúa algo. Lo real es que no ayuda –ni tiene la promesa de hacerlo– a pasar el mal momento económico de los argentinos como será en lo inmediato. El gobierno dice que habrá que sufrir hasta el segundo semestre, hasta que termine de “acomodar la basura”. Combinar ese sufrimiento con la cara del presidente norteamericano le funciona en contra, no a favor.

Hay un sector de la sociedad que todavía espera. Pero el acto del 24 puso en el escenario la representación de otro sector que está invisibilizado por el Súper Diario de Yrigoyen –que es la corporación de los medios concentrados–, y al que la prepotencia del gobierno macrista en estos cien días puso en un estado mucho más crítico que ese tenue respaldo que logra entre sus simpatizantes. El acto sirvió para visualizar el otro extremo de la balanza. Cualquier fantasía que tuviera el macrismo fue diluida por la masiva y activa asistencia. En algún momento la balanza se inclinará para uno u otro lado.


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ARGENTINA

   BOLIVIA, golpe de estado

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ECUADOR

   ENLACES - LINKS

   ESPAÑA

   EUROPA

   GUATEMALA

   HONDURAS

   MÉXICO

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE

   VENEZUELA



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Agustín Santillán: "No sé hasta cuándo voy a aguantar"
La Justicia legitimó la usurpación de tierras a una comunidad mapuche
Tras masiva movilización docente, la justicia toma medidas contra el gobierno
Ex funcionaria del MI5 explicó el error de cálculo de los servicios especiales británicos
Paro en la Línea 60 por incumplimiento en las condiciones de seguridad e higiene
Nuevos acuerdos de libre comercio: La brutalidad de las cadenas transnacionales de suministro, normalizada
Paritarias: pese a la gran movilización no hubo acuerdo para los químicos y petroquímicos
Ofensiva del Gobierno en TV Pública: congelamiento salarial y flexibilización del Convenio
La ONU reiteró su preocupación por la desaparición forzada de Santiago Maldonado
RT (Russia Today) un instrumento de la bancocrácia con un claro objetivo

EN LA RED :
VIVA LA RESISTENCIA AL MACRISMO YANKY II
Un grito en toda Nicaragua: ¡Que se vaya Ortega
Las mujeres en la villa abortamos y hablamos de aborto
utpba, otro acuerdo de espaldas a los trabajadores
Subte: Volvieron las medidas de fuerza por conflicto salarial
Guerra total: Triaca aplicó una multa de más de 800 millones al gremio de Moyano
Automotrices avanzan con suspensiones y retiros, por caída de ventas y exportaciones
Comunidades originarias apoyan el reclamo en Agricultura Familiar

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org